Amor Propio: 4 Pasos para desarrollarlo

Amor Propio: 4 Pasos para desarrollarlo

El amor propio es un tema que ha tomado mucha popularidad y ¡qué bueno que así sea! 

Personalmente, me gusta este tipo de “modas” en las que, si haces las cosas bien, cambia tu vida por completo para tu propio beneficio. Pero lo complejo de esta situación es la necesidad de forjarse voluntad propia para cuidarte, quererte y aceptarte tal como eres. 

En un mundo en el que nos enseñan, como explica Marcela Lagarde, a ser por los demás y no para nosotras mismas, la identidad de una mujer llega a girar alrededor de las personas que cuida y sirve, y se conforma a partir de ellas, tanto así que cuando se va la otra persona simplemente no sabe qué hacer porque ya ni siquiera sabes quien es ella misma. Educadas con valores como la complacencia y el servicio ¿Cómo puedes amarte a ti misma?  

No te sientas mal, es normal que no lo sepas hacer y además, el bombardeo de estándares de belleza (y ¡de todo!) va cegando tu vista y alejándote de lo que realmente eres y lo que vales.

4 Pasos para comenzar en el camino del amor propio

Amor propio

Desarrollar el amor propio, no es tan fácil como preparar una receta de cocina. Pero ¡hey!, sabemos cómo amar a otras personas, entonces, mi propuesta es que intentes redireccionar esas acciones hacia ti misma. 

Esta no es una receta que debas seguir al pie de la letra, simplemente está escrita en pasos para que sea más fácil de llevar a la práctica y esté mejor organizada:

1. Piensa en alguien que ames

Piensa en algún familiar, una amiga, el perrito que te acompaña todos los días o cualquiera que ames y pregúntate ¿Cómo le demuestro o puedo demostrar mi amor? 

2. Identifica los actos amorosos

Haz una lista de las acciones que para ti son importantes y que son las formas en que demuestras tu amor. Por ejemplo: pasar tiempo de calidad, dar regalitos, prepararle a esa persona una comida rica o su favorita, sacar a pasear a los perritos. 

Escribe todo lo que se te venga a la mente y después intenta sacar las palabras clave de esas acciones. 

Te dejo esta lista para que tengas una guía, pero modifícala a tu gusto:

    • Tener detalles

    • Cuidado

    • Respetar su espacio

    • Aceptar

    • Tiempo

    • Escuchar

3. Sé esa persona amorosa contigo misma

Abrazo a una misma

Ahora viene lo bueno, hay que redireccionar estas acciones a ti misma, estas son algunas ideas para cultivar el amor propio:

    • Ten detalles contigo misma: Prepárate comida rica y disfrútala como quieras, puede ser en silencio total, en el parque o desde tu cama viendo una película. Invierte tiempo y dinero en cosas que te gusten y hagan feliz, sin caer en un consumismo inconsciente. Procura que contribuyan a tu desarrollo personal o profesional, por ejemplo: un curso, libros, clases de baile, de cocina, un diplomado, etc.

    • Cuida de ti: mentalmente; medita, asegúrate de dejar tiempo para que hagas las cosas que te gustan. Rodéate de personas que te hagan bien, que le den caricias a tu corazón cada vez que las ves, que sueñen y luchen por ello, esas personas inspiran y te contagian, sé lo difícil que puede ser esto porque a veces las personas más problemáticas son de tu familia o amigas de hace años; para este punto sería bueno hacer una lista de ventajas y desventajas, el punto es analizar qué es lo bueno que trae a tu vida, no en el sentido de querer que siempre te aporten sino más bien que no te resten, ya sea felicidad, tranquilidad, amor, etc. 

    • Honra tu cuerpo: Hacerlo es una expresión más de amor propio. Las tensiones y emociones reprimidas se quedan en tu cuerpo, haciendo a menudo muy difícil que nos olvidemos de esas situaciones, incluso, mucho tiempo después, por lo que es importante que actives tu cuerpo, estíralo y hazlo flexible para sacar de él toda la tensión acumulada.

      Date cuenta de lo maravilloso que es tu cuerpo y la capacidad que tiene para permitirte hacer cosas asombrosas. Sé consciente de lo que comes, sé consciente de lo que entra en él y que eso te debe aportar los nutrientes necesarios para sentirte fuerte, con energía y feliz. Piensa en tus hábitos alimenticios, ¿Por qué comes así? ¿Cuál es el fin de la comida? ¿Cómo me hace sentir lo que como? Si es necesario, pon manos a la obra para resignificar tus creencias sobre la alimentación. 

    • Escucha a tu cuerpo y tu mente: En la comida, el ejercicio, en cualquier situación, para unos minutos y escucha cómo te sientes, sabrás si es algo bueno para ti o no, aprende a ser uno con ellos. 

    • Acéptate tal como eres: Eres perfecta en este momento, perfecta para recuperar tu sabiduría, para cometer errores, para intentarlo, para esforzarte, para ser feliz. Consiéntete, date un baño con flores (las rosas tienen un fuerte poder para atraer el amor) apapáchate, date masajes y no te sientas culpable, todo tiene su tiempo y es importante que aprendas a darte el tuyo. 

    • Date tu espacio: El necesario, el que tu requieras para escuchar tus pensamientos, para hacer tus proyectos, como Virginia Woolf decía; cada mujer necesita una habitación propia.

Dedícate tiempo, solo para ti, reserva un rato del día en el que puedas disfrutarlo como a ti te gusta y respétalo como lo haces con el tiempo de los demás. Procura siempre darte amor propio.

4. Alimenta tu esencia

Por último, pero no menos importante:

Nutre tus sueños y propósitos; planea y esfuérzate para que se cumplan, no hay sueño grande ni descabellado, vive la vida que tú quieres para ti. Una técnica psicoterapéutica que puede ayudarte a cambiar conductas que no contribuyen a que puedas lograr tus objetivos es la llamada “Como sí”: supongamos que lo que impide que llegues a tus propósitos es la indisciplina. Lo que tienes que hacer cuando te encuentres sin ganas de trabajar en ese proyecto es pensar que haría la persona en la que te quieres convertir. Es una técnica muy poderosa, sirve para muchas otras cosas, úsala para lo que necesites.

No tengas miedo a establecer límites, los límites son buenos, son un elemento clave de relaciones sanas y son necesarios para que nos respetemos a nosotras mismas, nuestras ideas, opiniones, metas, objetivos y salvaguardar nuestra integridad y autoestima.


Espero que estas acciones te ayuden mucho, no tienes que hacer todo de golpe, recuerda que los cambios chiquitos de todos los días se convierten en grandes cambios si eres constante.

¡Que llegue mucho amor de ti para ti!

-Nan