Celos: economía de la escasez

Celos: economía de la escasez

Las creencias conforman estructuras de pensamiento que determinan tu forma de pensar, sentir y actuar ante ciertas situaciones. Son aprendidas y en la mayor cantidad de casos, operan de una forma tan sutil que ni siquiera eres consciente de la creencia que le da sentido a tus acciones.

Tal es el caso de los celos, una mezcla de emociones que se exteriorizan de diversas formas como la ira, el miedo, el llanto, etc. no son emociones agradables, pero el problema es que se han naturalizado las reacciones agresivas y violentas que justifican las creencias de posesión y dominación que se tienen por la otra persona, dando lugar a algunas de las problemáticas que más nos interesan en la actualidad como la violencia de género, violencia psicológica y física por parte de la pareja y feminicidios. Claramente, los celos no son la única causa de estos problemas, pero si forman parte del comportamiento disfuncional de nuestra sociedad.

Las creencias que dan legitimidad a los celos son muchas, pero en este post te voy a hablar de aquellas que vienen del aprendizaje, de una forma de interactuar con el mundo y con las personas, que en “ética promiscua” llaman, economía de la escasez.

Economía de la escasez

Consiste en que veas todos los recursos como una cantidad limitada que puedes adquirir y que tienes que competir y luchar por mantenerlos, si te descuidas, alguien puede llegar a quitártelos.  Las autoras de ética promiscua lo ejemplifican con la comida; ¿recuerdas cuando en casa había algo preparado y solo pensabas en comer sin importar que les alcanzara a los demás?, incluso, en ocasiones, puede que comieras más, aún cuando ya estabas satisfecho solo por el hecho de que después de un rato ya no habría más comida porque tu familia iba a llegar a comer.

Esta es una forma de relacionarte con el mundo y las personas que se puede desarrollar desde la infancia, por distintas situaciones como; padres que te condicionaban su amor o atención o que te hacían competir con tus hermanxs por esos mismos recursos. 

Creencias que dan forma a los celos

Los celos se aprenden desde que somos pequeños

      1. De esta forma se aprende la creencia de que hay que trabajar duro para cubrir tus necesidades y que si te descuidas por un momento, puedes perder lo que ya habías conseguido. En la interacción con otras personas, esta idea puede originar conductas de celos y posesión, en donde poco a poco el individuo va perdiendo su propia identidad y libertad, en una lucha constante por ser la persona más importante y la única para su pareja.

      2. La segunda creencia es que no hay suficiente de algo, por lo que se vuelve primordial reclamar y luchar por tu parte y estar en un estado permanente de vigilancia para que nadie se la lleve. Si has pensado en abrir tu relación, pero te gana el pensamiento de que si tu pareja empieza a querer a alguien más, entonces te va a querer menos a ti o que puede dejar de quererte, es un ejemplo de cómo opera esta creencia, piensas que la capacidad de amar de tu pareja es limitada y si le da un pedacito a alguien más, entonces tú te quedas sin ese pedacito.

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    Creer eso es pensar que no puedes querer más a alguien sin querer menos a otra persona, pero así como aprendimos estos pensamientos, podemos desaprenderlos.

    ¿Qué puedo hacer para trabajar mis celos?

    Si te identificas con este tipo de interacción con el mundo ahí te va mi propuesta para hacer conscientes estas creencias y que puedas empezar a reconocerlas en tus conductas, es el primer paso para trabajar aquellos pensamientos que no te traen paz, pero como siempre, prueba, y quédate con lo que mejor funcione para ti.

        1. Cuando te encuentres ante una situación de compartir que te incomoda: detente unos minutos a pensar cuál es la conducta que automáticamente te causó malestar, intenta ser específico, por ejemplo: si ya estás en una relación poliamorosa y sabes que la persona con la que sales va a salir con alguien más, repasa la situación en tu mente e identifica cuál es el pensamiento exacto o acción que detonó tu malestar, en este ejemplo: es el pensamiento de que puede llegar a gustarle y querer más a esa persona que a ti si sigue saliendo con ella.

          1. Siente tus malestares, date permiso de conocer donde se activan esas emociones en tu cuerpo, tal vez con un dolor de estómago o un sabor amargo en tu boca. Si lo que te preocupan son tus reacciones agresivas, conocer esto puede ayudarte a predecir que se avecina una situación desagradable por celos, te da tiempo de alejarte y quitarle poder a esas creencias en un ambiente tranquilo y sin detonantes.

            1. Identifica tus creencias, una vez que sepas qué es lo que te hace sentir mal, trata de averiguar cuál es la idea que sustenta ese malestar, con base en el ejemplo anterior, la creencia puede ser: “si mi pareja me amara y estuviera satisfecha con lo que yo le doy, no querría salir con alguien más”.

              1. ¿De dónde vienen? Esta pregunta es clave, esfuérzate en investigar de dónde viene esta creencia, si la hiciste verdadera por falta de seguridad en ti misma, por un sentido de competencia que aprendiste de niña, el no creer que eres suficiente, te ayudará a saber donde puedes empezar a trabajar para mejorar tu autoestima y la relación contigo misma.

                  1. Cámbialas por nuevas creencias; esto funciona así como un mantra de vida. Cuando estés frente a los celos, repite la frase que quieres que sustituya la creencia disfuncional, por ejemplo:

                    – Creencia disfuncional: si mi pareja me amara y estuviera satisfecha con lo que yo le doy, no querría salir con alguien más.

                    – Creencia nueva: Yo no puedo y no quiero cumplir todas las necesidades de mi pareja y está bien que otra persona lo haga. El amor que mi pareja y yo podemos dar es una fuente abundante que se expande al dar amor a otras personas.

                Nota: Los cuadernos son tus aliados en los procesos de conocimiento, en el personal no es la excepción, anota todo lo que piensas y sientes, sin censura, atrévete a conocer cada parte de ti, aunque no te guste.


                Espero que este post te ayude tanto como a mí a dar tus primeros pasos para conocerte y más que para trabajar en tus celos, para trabajar en tu forma de relacionarte y compartir con el mundo y contigo misma. Que llegue mucha paz a tu vida. 

                Con amor. Nan <3