Amor libre: una forma diferente de amar

Amor libre: una forma diferente de amar

Existen muchas formas de querernos, de amarnos. Hoy te voy a platicar sobre el amor libre visto desde la anarquía relacional, para que conozcas cuáles son las bases sobre las que está cimentada esta propuesta y algunos puntos clave que se deben respetar para que las relaciones puedan funcionar adecuadamente.

Anarquía y amor

Primero que nada, quiero aclarar el término de anarquía, ya que suele tener mala fama y cuando lo escuchamos probablemente terminemos asociándolo con caos, violencia y descontrol.

La anarquía es el planteamiento que rechaza todo tipo de prácticas autoritarias jerárquicas, lo cual se manifiesta en relaciones horizontales donde ninguna persona es oprimida ni opresora, es decir, que no ejerce ningún tipo de poder sobre alguien ni está sometidx a un ejercicio de control y poder de alguien más. La anarquía también es una práctica de autogestión colectiva, lo que vuelve a traer a nuestras vidas algo tan olvidado y hecho a un lado como lo es la comunidad, el tejer redes de apoyo es una pieza clave, pues te brinda seguridad, amor y un entorno en el que te sientas cómodx y a salvo, pues estarás rodeándote de personas con la misma responsabilidad afectiva que tú.

La anarquía respeta las formas en que cada individuo funciona mejor y no impone una totalidad en ningún ámbito.

¿Qué es el amor libre?

Amor libre o relación poliamorosa

El amor libre es el que cuestiona la doble moral, hipocresía y cinismo. Consiste en alinearse a la moral, pero esa que viene desde tu individualidad.

No se trata solo de relaciones sexuales con varias parejas (como la mayoría piensa), sino se trata de desarrollar la capacidad de amar a varias personas al mismo tiempo y quererlas bien, bonito, sin mentiras, sin manipulaciones, sin egoísmo ni envidia. Una cuestión que en muchas ocasiones ya llevamos a cabo con nuestros familiares y amigos, simplemente lo manifestamos de forma diferente.

La anarquía relacional introduce a nuestro vocabulario y práctica algunas palabras como la camaradería y el compañerismo afectivo

Para que estas relaciones funcionen, es necesario tener un acuerdo, pacto o modelo que nos permita estar en sintonía con nuestras parejas con responsabilidad afectiva. 

La idea principal es que abandonemos esa pasión tan fuerte a la que nos acostumbra el amor romántico y que poco a poco (y de golpe también) genera una obsesión y posesión peligrosa. Hemos visto muchos casos de feminicidios y violencia por cuestiones de celos y creencias de pertenencia. Hay que curar esta realidad afectiva y esta es una opción.

Con esta reflexión como base, la pasión tan fuerte y obsesiva del amor romántico se va transformando al compañerismo, la amistad, el cariño, y la estima.

¿Recuerdas que la anarquía es rechazar cualquier absoluto? Aquí se rechaza el amor como tal y se abre la puerta a otros sentimientos más suaves, livianos, lentos y moderados, que sean más dulces y duraderos.

Si el amor romántico busca la unión y el amor incondicional de por vida, ¿por qué hay tantos divorcios, casos de violencia intrafamiliar y de pareja o engaños?

Lo que propone el amor libre

      1. Eliminar la familia jurídica

    Con base en la idea de que si la unión es por la propia convicción, será un sentimiento más sólido y durable, reconociendo y siendo conscientes de lo cambiante que es el ser humano y lo compleja y diversa que es la vida.

    De esta forma, se busca que la familia esté basada en el amor y, por lo tanto, sea más durable, al contrario de la tradicional, que puede basarse en intereses debido a que se mantiene solo por seguir las tradiciones y normas sociales, no ser señaladx y/o sancionadx por la sociedad.

    El anarquismo refuta toda ley que reglamente los sentimientos tan complejos y variados que preceden el amor, esos que por naturaleza están inclinados hacia la inconsistencia, ¿por qué ir en su contra? Dejemos que nuestra naturaleza, intuición, esencia nos guíen para vivir y amar, somos lo bastante inteligentes para saber que es bueno o perjudicial para nosotrxs mismxs y lo que puede ocasionar a lxs demás.

    Piensa en cómo te comportaste los primeros días, meses o años de esa relación en la que caíste redonditx, ¿cómo eras? ¿qué hacías para ser del agrado de esa persona? El amor en la anarquía es recíproco, se trata de merecer todo aquello que nos ofrece el ser que se ha elegido, trabajando en las cualidades morales que te han de hacer agradable para recibir su cariño y compañía.

        1. Rechazo al matrimonio

      Dos seres que se aman no necesitan permiso de un tercero para acostarse juntos si su voluntad los conduce a hacerlo, del mismo modo se puede terminar; lo que la libre voluntad ha formado, la libre voluntad puede deshacerlo.

      La noción más difundida acerca del matrimonio es que es sinónimo del amor, y aunque cada vez son más los matrimonios consensuados es importante que distingamos que el amar no significa casarse y casarse no significa amor, mucho menos es una prueba de este. Emma Goldmas dijo que el amor “es algo que ocurre a pesar del matrimonio, no gracias a él”. 

      Para empezar porque no satisfacen las mismas necesidades humanas, tú sabes cuales son las que cubren el amor que das y recibes, el matrimonio por el contrario, cubre necesidades sociales como: aprobación, contar con un acuerdo económico que te otorga seguridad, garantiza un lugar en la sociedad, etc.

          1.  En el caso de los hijxs…

        Si la maternidad es una de las manifestaciones más destacadas de la fuerza y naturaleza femenina, ¿qué otra cosa aparte del amor y la libertad necesitan lxs hijxs? El anarquismo desea pequeñxs que sean educados en el amor a través de la libre elección, no por compulsión ni por una demanda de la sociedad. 

        El amor no necesita protección, él es la protección.

        El amor no puede ser NO libre, si se deja ser tal como es descubriremos esa entrega sin reservas, su abundancia. Es necesario volver a nociones más sanas de nuestras relaciones para sanarnos a nosotrxs mismxs y poco a poco, nuestra sociedad.

        Con este escrito, no pretendo que todxs cambiemos al anarquismo, quiero darte a conocer otras formas de amar y que si no te sientes cómodx con las formas que aprendiste de tu entorno, sepas que hay muchas más en las que posiblemente funcionen mejor porque van de acuerdo con tu naturaleza.

        Libros de amor libre que te recomiendo